El imponente complejo constituido por el Palacio de los Cónsules, el Palacio Pretorio y la bella plaza pensil que los une, fue construido en la primera mitad del siglo XIV.
Las deliberaciones de 1321 y 1322 prescribieron que los palacios debían erijirse en un lugar confinante con todos los barrios. Asì se realizò un centro direccional que no estaba inserido en un particular barrio, sino los tocaba todos.
Para actuar el proyecto fue necesario modificar profundamente el estado natural del terreno y para juntar los dos palacios se construieron las grandes bóvedas que sostienen la plaza, considerada una entre las más grandes plazas pénsiles existentes. El complejo tiene carácter unitario, que anticipa de qualquier manera el nacimiento de una nueva civilización italiana.
G.De Angelis D'Ossat escribe sobre esto: "la recuperación de la estructura frontal, el gusto por las proporciones clásicas, el repudio del arco apuntado, la esencialidad del complejo, son unas "conquistas" que después de un siglo, florecerán en el período prestigioso del Renacimiento florentino".
Matteo di Giovannello, ciudadano de Gubbio, llamado Gattapone, realizó los dos edificios: uno, el Palacio de los Cónsules, destinado a ser la residencia de la suprema Magistratura del libre Común y el otro, el Palacio Pretorio, residencia del alcade.
El espléndido portal de la fachada del Palacio de los Cónsules es de Angelo da Orvieto. Actualmente los dos edificios son de propiedad comunal.
El Palacio de los Cónsules es la sede de la pinacoteca y el museo arqueológico y en el interior se encuentran las "tavole eugubine", el documento más importante en la historia de los pueblos itálicos.
